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Yini en la net

Espacio de Regina Brito Jeria
June 05

Jorge Parra Manríquez

A este personaje lo conocí cuando mi marido, tras haber buscado varias cotizaciones para construir, me llevó a conocer las viviendas prefabricadas que Jorge Parra Manríquez tenía en su residencia, en Limache. Lo había encontrado por medio de un aviso del diario, bajo el nombre de "Metalhome".
Fuimos, eran baratas, rápidas... Después de llegar a acuerdo, por seis cabañas, cuyo costo total era de más de 12 millones de pesos, se firmó contrato y se realizó el pago del primer tramo: 6  millones.
Parra Manríquez empezó a "desaparecer". Costaba que contestara las llamadas para saber cómo iba la obra y se excusaba con estupideces del tipo "no tengo camión" para ir a Quillota.
El contrato se firmó el 16 de septiembre 2008.
Se suponía que entregaba la obra el 1 de diciembre.
Dijo que lo perdonáramos, que había muerto su padre.
Mi marido, quien tambié sufrió la pérdida de sus padres, le dijo que no se preocupara, que lo esperaría.
Hoy, junio del 2009, el padre de Parra figura vivo, según los registros de PDI.
Después dijo que su madre se había intentado suicidar.
Después dijo que se había muerto el padre del mejor amigo.
Después apareció con uno de los módulos.
Volvió a desaparecer.
Mi marido llamó a su abogada.
La abogada llamó a Parra Manríquez
Parra Manríquez le cortó: "No tengo nada que hablar con abogados, dijo".
Apareció de nuevo Jorge Parra Manríquez. Dijo que para qué habíamos llamado a abogados, que tenía casi todo listo.
Entregó dos módulos más.
Tocaba el segundo pago entonces. "Ante notario", dijo mi marido.
Le pagó 3 millones más para que hiciera el resto de la obra.
No volvimos a ver a Jorge Parra Manríquez...
Los abogados nos decían que no había mucho que hacer. Que podíamos poner una demanda civil, que demoraría años, que si no tenía cosas a su nombre, no nos pagaría...
No tenía cosas a su nombre...
Mi marido fue a investigaciones.
"Se trata de Parra Manríquez?" dijeron, para nuestra sorpresa.
Ya sabían de él, lo estaban investigando de manera criminal, porque nosotros éramos los cuartos estafados en Quillota!
Hoy lo investiga el fiscal.
Se sabe de dos casos más en Viña del Mar.
Víctimas de Parra Manríquez.
Hoy, confío en la justicia divina.
Mañana, espero poder confiar en la justicia chilena.
Hoy, Parra Manríquez aún ofrece sus servicios de construcción en el diario... Esta vez se llama Grupo Integra
Hoy, espero que nadie más sea estafado por Jorge Parra Manríquez
Espero que pague por todo lo que robó, por el tiempo que hizo perder y por las preocupaciones que pasamos por su culpa


(noticia en desarrollo)




June 06

Del suplemento por el Día de Italia

Y siguiendo con mi campaña de apoyo on line a las publicaciones realizadas en El Observador de Quillota (y tb para que ella, la protagonista, se puede leer...) les dejo la entrevista publicada HOY mismo a nuestra amiga Rafaella Betta O.
Chan!

“Me dicen doctora, chilenita o Rafita...la gente nos quiere mucho”
Hace seis meses que la sicóloga quillotana Rafaella Betta, se encuentra realizando trabajo voluntario en la selva peruana. Anécdotas tiene miles...


Desde el 2004 que Rafaella Giulliana Betta Olivares seguía los pasos de “América Solidaria”, fundación que envía a profesionales jóvenes a realizar trabajos voluntarios de apoyo a comunidades de distintos puntos de Latinoamérica y El Caribe. Desde siempre, a esta joven sicóloga le llamó la atención el trabajo social, por lo que a fines de junio del 2007 decidió darle sentido a su profesión.
“Estaba un poco agotada del escritorio y de la manualización del trabajo, así que mandé mis datos justo cuando comenzó el proceso de selección. En julio me llamaron, fui a las entrevistas a Santiago y me llamaron un día en la noche, para darme la bienvenida y mi destino: “Lamas - Perú”.
Lamas, ubicada en la región de San Martín, es parte de la selva alta del nororiente peruano y se encuentra a mil 500 kilómetros de Lima, a unos 900 metros de altura. Es conocida como la “ciudad de tres pisos” o tres grandes terrazas en las que se emplaza y su población hasta hoy se divide en nativos del barrio Wayku, lamistas y mestizos
    “Tomar la decisión fue fácil, lo complejo fueron las despedidas, dejar los vínculos, la familia, los amigos y amigas, la Micaela. El resto del equipo lo compone una profesora de Educación Especial y una Terapeuta Ocupacional. Las tres iniciamos el proceso de inclusión y llegamos a vivir cerca de las Hermanas Misioneras del Pilar, quienes han sido un gran apoyo”.
El clima y el paisaje fueron lo primero que impresionó a Giulli, aunque a los pocos pasos, las dudas surgieron. “Cuando hicimos el recorrido de los lugares de trabajo, pensé en tomar mi mochila y devolverme, juraba que no me la iba a poder, era muy grande la responsabilidad, pero en el fondo me di cuenta que muchos y muchas colegas se vendrían felices. Llevo 6 meses”.
“La gente es muy amable, de esfuerzo, trabajadora, es una comunidad en riesgo social, extrema pobreza, con baja escolarización y altos índices de violencia. Muchos me preguntan cómo vivo con 70 dólares al mes, y aunque en un principio yo dije lo mismo, vi que acá viven con 50 una familia de 6 o más personas”.
De a poco, comenzó el trabajo y la gestión de proyectos, lo que rápidamente tuvo gran acogida. “Me dicen desde doctora, chilenita o madrecita, hasta Rafaella o Rafita, apelativos que me dan energía para levantarme a diario... a las 6, 7 o 5 de la mañana el agua fría me recuerda dónde estoy y de dónde vengo. Siento que nunca me imaginé la intensidad de esté proyecto de vida, el sentirnos equipo en su totalidad, reconociendonos en nuestras fortalezas y debilidades”
Pese a toda la motivación y energía con que Giulliana enfrenta el día a día, hay momentos en que las fuerzas flaquean. No por nada es la única sicóloga para mucha gente. Sin embargo, ella no está sola. De hecho, de todas las emociones vivídas, que no son pocas, soledad es la única que no está en su repertorio.
“He sentido felicidad, placer, frustración, mucha pena, rabia, impotencia, hasta he sentido culpa de ir a comprar una cerveza o fumarme un cigarro en la plaza, porque están mis niños y niñas, los jóvenes o pacientes. Es una cuestión de cumplir con las expectativas de la gente, de la imagen que tienen de una y en cierta medida el hacerme cargo de eso, sin caer en la paranoia de dejar de ser yo misma en este lugar. Pero siento que la gente nos quiere, reconoce en nosotras y en las Hermanas un ejemplo de unión. No nos imaginaban con el machete en la mano pelando caña o trabajando codo a codo con la comunidad. Tomamos de la misma vasija el agua y nos enseñamos mutuamente nuestros idiomas, en nuestra casa no falta la comida, la gente de sus chacras nos las lleva, nos saludan por donde vamos o simplemente se sonríen al vernos, no importan los límites marítimos, ni el pisco, simplemente estoy en casa...”
ENTRE LA EDUCACIÓN Y SALUD DE NIÑOS Y JÓVENES
Con agua bien helada, cada mañana comienza muy temprano para Giulliana, quien distribuye su trabajo según el lugar. De lunes a jueves realiza clases en el curso de Asistente Técnico de Educación Especial. Para prevenir el maltrato y la violencia, realiza actividades grupales en la comunidad nativa kechwa Wayku, mientras que en las tardes realiza terapia individual. En el Colegio Martín de la Riva realiza consejería a jóvenes, especialmente en prevención de conductas de riesgo adolescente. Dichos jóvenes conforman el “Movimiento Juvenil en Salud Comunitaria” y su deber es replicar las capacitaciones a otros jóvenes.
“Los miércoles en la mañana voy a la Escuela Especial, ahí apoyo a las profes en la creación del proyecto educativo institucional, realizo las evaluaciones de los niños y niñas, apoyo con técnicas de manejo conductual y contención para los niños y niñas. Por la tarde hago terapia individual y quincenalmente capacitaciones a los profesores de la provincia de Lamas en el tema de Inclusión Educativa”.
Además de la Educación, Giulliana atiende pacientes en el hospital y realiza tareas de planificación y seguimiento de Escuelas Saludables, programa ministerial donde los temas “habilidades para la vida” y “cultura de paz y buen trato” están a cargo de la profesional quillotana quien, junto a su equipo está realizando la primera guía de apoyo en kechwa.
“Un domingo al mes voy al Grupo de apoyo Mutua, de personas con VIH, ahí apoyo en la gestión del grupo y realizo talleres de autocuidado. Bueno y a veces salen una que otra capacitación en caceríos, comunidades cercanas y esas cosas… es voluntariado 7 días a la semana”.
Más allá de expectativas laborales, Rafaella Giulliana Betta ha encontrado en su vocación un sentido social y global, por lo que espera seguir en dicho camino, de las maneras en que éste se presente. “Lo mío es trabajar para la superación de la pobreza, confiar en las capacidades de las personas para su desarrollo y ser una compañía en esto. Jugármela por la aceptación a la diversidad y la equidad social. Seguir construyendo el sueño de Latinoamérica unida y hermana. Y si para eso debo seguir con mi mochila al hombro en voluntariado, lo haré y volver a hacer patria, a buscar más voluntarios, a gestionar nuevos sueños y derribar más fronteras”, sentencia.

RECUADRO
La sangre de Monterosso
Esta descendiente de italianos lleva a cuestas una linda historia de su familia. Sus “nonnos”, los Betta Dané, llegaron en 1992 a Valparaíso, procedientes de Monterosso, La Liguria, dedicándose al comercio incluso más tarde, cuando se trasladaron a Viña del Mar.
“A los dos les encantaban las fiestas, mi nonna cantaba hermoso y mi nonno tocaba la mandolina… eran una pareja que se destacaba por su enorme alegría y complicidad”.
Motivados por su actividad comercial, llegaron a Quillota, alrededor del año 37. Se juntaron con otros italianos de la zona e inauguraron el Degli Italianni, lugar que muchos años después sería la sede de celebración de los 15 años de Giulliana.
    Del matrimonio de inmigrantes nacieron cinco Licia, Franco, Wanda, Remo –padre de Giulliana-, su gemelo Rómulo y Edda. Pronto vendrían los nietos, quienes pese a “dispersarse” por Chile, nunca perdieron el nexo con Quillota, donde estaba la casa de la nonna. Hoy, Micaela, sobrina de Giulliana, de un año de edad, es la integrante número 42 de la familia...
 
June 04

“Tuvimos que arrancar como ladrones a mitad de la noche”

Shayma Fatayer

Cuando la ONU seleccionó a las personas que se trasladarían a Chile, así como a Brasil y otros países, realizó más de 500 entrevistas a los refugiados de “Al Tanaf”, seleccionando, en el caso de nuestro país, a 117 personas, principalmente familias núcleo. Es por eso que, como Shayma Fatayer –madre de cuatro hijos- muchos palestinos debieron partir, junto a sus hijos y cónyugues, aprovechando la oportunidad que les ofrecía la comunidad internacional. Sin embargo, dejan todo atrás y cargan un dolor acompañado de incertidumbre. No saben si volverán a ver algún día a los suyos.
Tiene unos ojos penetrantes y rasgos redondeados. Es un rostro bonito el que se asoma bajo el manto negro que lleva puesto. Más tarde, cuando la fotografiamos, se lo cambió por uno plomo, dejando ver su coquetería femenina.   
Esta mujer de carácter fuerte y madre de cuatro hijos nos recibe amablemente en su casa –provisoria, están en busca de una definitiva- y parte diciendo que está impresionada tanto por el gobierno como por el pueblo de Chile.
“Por todo el respeto y preocupación que han mostrado por nosotros, me siento muy agradecida. La recepción ha sido muy calurosa, muy buena, y esperamos que asimismo, siga siendo todo bueno. Ha sido una sorpresa para mí el recibimiento del gobierno y del pueblo. Yo no sabía nada de Chile antes de venir, solamente que estaba en Latinoamérica. Cuando nos dijeron que veníamos a Chie, empezamos a averiguar, pero no supimos mucho”.
En el grupo la conocen por la buena mano que tiene para cocinar, pero ella no se da por aludida y sólo sonríe. Dice que ha probado algunas comidas dulces en Chile, aunque no conoce la cocina típica de nuestro país.
Tal como el resto de los palestinos recientemente arribados a La Calera, Shayma vivirá el invierno más largo de sus vidas, ya que lo vivieron en Irak y ahora comenzarán el período invernal chileno. Sin embargo, eso no la amedrenta, pues afirma que este frío no se compara con el que pasaron allá. Esa ya es una ventaja. Pero lo que más ha llamado la atención de esta mujer de 34 años es el paisaje y el relieve que presenta Chile, algo que incluso, según afirma, le ha ayudado a levantar el ánimo y el autoestima.
“Lo que más nos ha gustado hasta ahora, aparte del cariño, ha sido la belleza de la naturaleza. En Bagdad todo era plano, sin cerros, igual que en el campamento. Acá, el paisaje me da mucha tranquilidad y ha levantado mi autoestima. La gente y su cariño también han levantado mi autoestima”.
Como dueña de casa, ha dedicado su tiempo a cuidar y enseñar a sus cuatro hijos, de entre 4 y 13 años de edad, y hasta antes de la caída de Saddam, su prioridad siempre fue la educación de ellos. Por eso está feliz con la incorporación de Yaser a la Escuela de Fútbol.
“Mi hijo juega fútbol por el trabajo de su padre, que es entrenador, pero mis hijas no practican deportes porque en la educación de allá no se valora la actividad física. Las horas destinadas al deporte las toman los profesores de inglés o de otras materias”.
Más allá de la buena o mala calidad de la educación en Irak, cuando se refiere a lo que dejó atrás, un gran suspiro marca el cambio en su estado anímico, y su mirada se vuelve tristeza y lágrimas.
“Mi hermana”, dice. Tanto la hermana como la sobrina de Shayma, eran parte de los 500 palestinos que postularon para refugiarse en Chile. Pese a los esfuerzos de ambar hermanas por venirse juntas, sólo una de ellas fue seleccionada.
“Mi hermana quedó en el campamento, y yo lo único que pido es que la traigan. Sería un favor que jamás olvidaría...Yo sé que es posible, si tan sólo el gobierno de Chile me ayudara...”
Shayma transforma su discurso en súplica, y ya no queda rastro de la mujer  de sonrisa fácil que nos atendió al comienzo.
“Sólo acordarme de ella me duele. He podido comunicarme con ella hace unos días y mi sobrina no quiere comer y llora todo el día, porque quiere estar con nosotros”.
    La pesadilla de Shayma, en todo caso, comenzó mucho antes, así como la del resto de palestinos que vivieron en Irak la transición tras la caída de Hussein.
    “Después de Sadamm, vivíamos en el terror. El terror de no saber si matarían a mis hijos, de si volvería a ver a mi marido cada vez que salía a trabajar, porque nos perseguían mucho ya que pensaban que eramos partidarios de Hussein, que habíamos tenido muchas regalías o beneficios en su gobierno, entonces ahora nos castigaban”
    Tras vivir dicha situación en Bagdad, la familia debió tomar una decisión: Arrancar al campamento de refugiados “Al Tanaf” protegido por la ONU. Se pusieron de acuerdo con otras tres familias y planificaron la escapada.
“Tuvimos que arrancar a las cinco de la mañana, como ladrones, con mucho miedo de ser sorprendidos o de que alguien que nos viera nos acusara a la milicia. Después de una hora, no hay nadie en las calles, y si alguien nos pillaba, moríamos. Simplemente moríamos”.
Al punto de encuentro sólo llegaron dos de las otras tres familias que emprenderían la aventura. “Algo le pasó a la otra familia, que no llegó. Yo estaba obligada a salir, a tratar de arrancar al campamento, ya que mi marido estaba amenazado”.
    Dignos de una película, los Al-Azayzeh lograron llegar a “Al Tanaf”, donde vivieron el último tiempo en tiendas, rodeados de desierto y sin otra esperanza que la de sobrevivir.
    Con su llegada a La Calera, sin embargo, esperan que la suerte les cambie por completo, y aunque tuvieron que hacer grandes sacrificios, hoy están aquí y buscan la paz.
“En este momento, lo más importe es apoyar a mi marido trabajando. Primero quiero compensar a mis hijos por la falta de colegio durante estos dos años. Esa es mi prioridad, y también quiero vivir en paz y tranquilidad, porque nos faltaba mucha seguridad allá, la vida era muy difícil, con fríos extremos, nieve, tormentas de arena y las invasiones. ”



Edición Especial de "El Observador". Por Regina Brito Jeria.
May 31

Segunda historia: entrevista a un pequeño iraquí

Yaser Al-Azayzeh
Desde que bajó del avión que lo único que ha dicho es “fútbol”. El pequeño Yasser, de 12 años, jugaba en el campamento, y cuando partió a Chile sin duda pensó que los partidos con sus amigos sería lo que más extrañaría de “Al Tanf”.
La única esperanza y vía de escape en un campamento en medio del desierto, donde no había noción del tiempo, era el deporte y con un padre entrenador de fútbol, era de esperar que Yaser saliera bueno para la pelota, por lo que rápidamente se gestionó su incorporación a la Escuela de Fútbol de Unión Calera.
Es su primer día de entrenamiento, y ya se mezcló en el grupo de chiquillos de entre 6 y 14 años, que asiste dos veces a la semana, martes y viernes, a entrenar. El idioma no es una barrera, ya que los niños utilizan el lenguaje corporal para entenderse.
Yaser es la novedad del día, el niño nuevo, que viene de otro país, que no habla español, por lo que sus nuevos amigos le repiten sus nombres una y otra vez. Mario Caneo, profesor a cargo de la Escuela de Fútbol, le explicó al resto de sus alumnos que había llegado un compañero más, que lo acogieran. “Hubo buena recepción porque entre los niños no hay maldad, no hay más que un peluseo, un peluseo sano y su adaptación a través del deporte es lo mejor”, sostiene.
A Yaser le hablan todos al mismo tiempo, y uno lanza la primera broma: “¡No vai a sacar las pistolas!”, en alusión a la violencia imperante en Irak. Los otros ríen y Yaser, pese a no entender literalmente, le pega un empujón. Es su forma de decir “Respétame, no te rías de mí”. Es parado en la hilacha y no está dispuesto a que lo pasen a llevar.
Los chicos siguen curiosos, con ganas de saber más, y al ser consultados opinan que Yaser es muy bueno para la pelota. Al mismo tiempo, le preguntan insistentemente cómo se dicen algunas palabras. ¿Cómo se dice “hola”?, ¿cómo se dice “piscola”?, ante lo cual Yaser sólo se limita a mirar y a veces, sonreir.
Mónica Chahuán, asistente social de la Vicaría, le dice que le queremos sacar algunas fotos. Aunque con un poco de timidez, el chico sonríe, pero cuando le toca chutear, se luce verdaderamente.
Cuando finaliza la clase, Yaser debe ser revisado por el paramédico Juan Basáez, ya que durante el entrenamiento alguien le pisó accidentalmente el pie. El pequeño, fanático del Manchester United, se deja revisar tranquilamente y entiende perfecto cuando le dan la indicación de ponerse hielo durante las 24 horas siguientes. Parte corriendo a buscar su chaqueta y pantalones, aunque después no se los quiere poner. No tiene frío, pero ante la insistencia de Mónica, termina accediendo.
En el auto, camino a la Escuela Palestina, donde se reunirá con el resto de su familia que está en clases de español, Yaser no deja de mirar por la ventana. Todo es nuevo para él, y sólo sale de su embelsamiento cuando le ofrezco un chicle. “Gracias”, dice en un buen castellano, con una pícara sonrisa en su rostro.
COLOR ESPERANZA
En la villa también se relaciona con los otros niños a través de la pelota, aunque ha habido otras cosas que también han llamado la atención del muchacho. Una de ellas es el color verde, que ninguno de los más pequeños conocían directamente o recordaban en plantas o pasto, dado que sus recuerdos datan únicamente del desierto.
Así como Yaser, los otros niños de a poco se han ido acomodando a la nueva vida que llevan. Cuatro de ellos, los más pequeños en edad preescolar, asisten a clases a la Escuela Palestina.
“Van a pre-kinder, con cuatro años, y les ha costado ambientarse al régimen escolar, en una sala de clases durante toda la jornada”, explica la directora (s) del colegio, Nancy Ponce.
Los niños asisten desde la ocho de la mañana hasta las tres de la tarde, por lo que la jornada se les hace larga, más aún sin entender las palabras de sus profesores. “Nosotros no hablamos nada de árabe, entonces nos cuesta comunicarnos con ellos”, señala Nancy Ponce.
Sin embargo, la buena voluntad de los caleranos es a toda prueba, y los esfuerzos por integrar a los recién llegados se notan en cada detalle. Así como los compañeros de fútbol de Yaser, los adultos también se las han arreglado para mantenerse presentes durante las primeras semanas de adaptación y no cabe duda de que seguirán atentos a cualquier necesidad de los nuevos vecinos.
“ENTONCES QUIERO SER COMO MATÍAS FERNÁNDEZ”
Han pasado dos días desde que Yaser estuvo en la Escuela de Fútbol de Unión Calera, y ya pregunta impaciente cuándo será la siguiente clase. Le gustó, estuvo bueno, dice.
Asegura que ahora será hincha de Palestino y aunque su jugador favorito es Ronaldinho, dice que varias personas le han nombrado a Salas y a Zamorano.
Yaser no los conoce. Tampoco sabía nada de Matías Fernández, pero cuando se entera, asegura de inmediato: “Quiero ser como él entonces, para viajar por el mundo jugando fútbol”. Y es que el sueño de Yaser es viajar por el mundo.
    Ya no echa tanto de menos los improvisados partidos en la arena del campamento, aunque sí extraña mucho a Moustafa, su mejor amigo, que quedó en el “Al Tanaf”. No sabe si lo volverá a ver, y comos el único varón de los cuatro hijos del matrimonio Al-Azayzeh Fatayer, le hace falta un compañero.
De todos modos, hoy está más sonriente, parece que se acostumbra. La Calera le ha gustado, y espera hacer amigos acá. Con su personalidad y afición al deporte, no cabe duda de que los encontrará.

May 25

Refugiados palestinos llegados a La Calera

Tres historia de un mismo sueño
Con la llegada de los 39 refugiados palestinos a La Calera no sólo se empieza a escribir una historia de amor, hospitalidad y cariño. Cada uno de ellos trae consigo una maleta de esperanzas, sueños y sorpresas para la ciudad.

(Edición Especial de "El Observador" de Quillota. Por Regina Brito Jeria)


Thamer
Llegando a la Escuela Palestina, donde el grupo de adultos toma cuatro veces a la semana sus clases de español, sale bulliciosamente a recibirnos Thamer Khalifah. No nos conoce ni está enterado de nuestra llegada, pero su personalidad lo impulsa a hacer las veces de anfitrión. Es el profesor del grupo, profesor de Historia y Geografía, carrera que estudió en la Universidad de Bagdad, entre los años 1982 y 1986. Estira la mano y se presenta amablemente, y dado que es el que mejor se maneja en inglés, surge una afinidad inmediata.
¿Aprendió inglés en la universidad también? “No, en la universidad sólo historia. Inglés aprendí sólo, con la vida”, me dice.
Le digo que vengo del diario local, que queremos conversar con él. “¿Ahora?, ¡a mi casa!”, dice en un remarcado español, mientras enciende su primer cigarro. Muestra gran consideración cuando rehusa irse en auto conmigo, pues está fumando. Sin embargo, cuando finalmente accede, lanza la colilla, que casualmente cae a los pies de un no muy contento transeúnte calerano. Con una sonrisa, Thamer se disculpa. Entra en el auto, aunque el trayecto es ínfimo, ya que la Villa Los Pinos, donde hasta ahora habitan, se encuentra a menos de una cuadra.
Preferimos el auto, no obstante, porque su hijo mayor, Mohammad, de 20 años, cojea producto de una lesión que se produjo mientras jugaba fútbol. Este deporte es la gran pasión de la mayoría de los niños y jóvenes que integran el famoso grupo de palestinos.
Thamer, de 45 años, nos cuenta que llegó al campamento “Al Tanf”, ubicado entre Siria e Irak, el año 2006, donde hizo clases de Inglés e Historia. También afirma que le gustaba más cuando Hussein estaba a la cabeza. “Era mucho mejor la línea de Hussein, habíamos muchos más árabes que ahora. Ahora todos arrancaron, y quedan sólo 5 mil allá”.
Una vez en su casa, mientras prende su tercer cigarrillo, nos presenta al resto de su familia: su esposa Ahlam, quien se dedica a la peluquería, su hijo Omar, de 12 años, Khatab, de seis, y su hija Shaed, de nueve años, quien enseguida llama nuestra atención. La niña desborda simpatía, no escatima  sonrisas, y no vacila en mostrarnos cómo se sabe los números del uno al diez en español. Heredó la personalidad de su padre...
Apenas nos instalamos, la pequeña Shaed se sienta con nosotros a participar de la conversación, aunque su interés está puesto en nuestra cámara de fotos digital. Le encanta y, a través de gestos y sonrisas, la pide prestada. Corre a la cocina a fotografiar a su mamá, y vuelve para saber cómo puede ver la foto que acaba de hacer. Durante el resto de la conversación se dedicará a hacer retratos de su familia para volver entusiasta a mostrarnoslas.
Lo primero que le pregunto a Thamer es cómo se siente en Chile, si era lo que esperaba. “Yo, como soy profesor de Historia y Geografía, algo sabía de Chile, tenía algunas ideas sobre la vida. Sabía dónde estaba y me siento muy feliz de estar acá. Me sorprendió mucho el recibimiento. La gente ha sido muy amable y de bueno corazón”.
Me cuenta que ha conocido de a poco el lugar y los alrededores, que estuvo en Quillota y que le ha gustado todo. Que aún no prueba comida chilena, ya que en su casa sólo cocinan platos árabes. Y agrega con picardía que si lo queremos invitar, encantado prueba nuestras comidas.
El clima también le gusta. “Hay quienes dicen que hace frío aquí, pero allá era mucho más helado. Yo estoy bien, no tengo problema”.
Con un inglés a veces limitado, se esfuerza en encontrar las palabras correctas, que reflejen su verdadero sentir. Me dice que le ha gustado Calera, que la encuentra una ciudad tan tranquila. Y era que no, si viene de Irak.
“Allá vivíamos en un campamento durante los últimos dos años, y antes vivíamos en Irak mismo, donde nunca estábamos a salvo. Era un lugar peligroso, sin esperanzas para mis hijos, con bombas, miedo siempre, todos los días. La mamá de mi hijo mayor fue asesinada por la milicia, cuando él era muy pequeño”.
Su cara se torna seria y habla un poco más fuerte, como si quisiera denunciar los hechos. Agrega que el abuelo de otra de las familias recién llegadas también fue asesinado, y destaca lo difícil que es para todos ellos dejar parte de los seres queridos atrás.
“Lo que más extraño es a mi madre. Mi padre está muerto, pero mi madre quedó allá, tiene 65 años. Extraño a mi hermano y a mi hermana, y a muchos amigos que tenía en el campamento, donde yo hacía clases. Pese a que era un campamento, en las mismas tiendas se improvisaban escuelas, y ahí enseñaba yo”. Abre su billetera y me muestra con orgullo, un ajado certificado que le extendieron allí, por su labor docente.
Le pregunto por su esposa, quien discreta y amablemente ha preparado café, tan cargado como suele gustarle a los paisanos. Tras agradecerle, quiero saber cómo se siente ella ya que, aunque es cordial y nos acompaña unos minutos, tiene la mirada perdida y parece un poco triste.
“Su madre y su hermana quedaron allá. Para ella esto ha sido muy difícil y le ha costado adaptarse aquí. Está agradecida de su nueva vida pero el lenguaje es la primera gran dificultad, y tampoco maneja el inglés. Pero más que eso, ella está triste”, confirma.
Sin embargo, se ven animados respecto al futuro que les espera en la ciudad, sobre todo para sus hijos y cada uno de sus proyectos personales. Yo quiero hacer clases, me gustaría enseñar Historia, que es lo que sé, pero también árabe e inglés. En el futuro, cuando aprenda español bien, lo haré. Pronto voy a dar cursos de árabe para el que desee, en la escuela. Hablé con ellos. Y también quiero encontrar una casa por aquí, cerca de la escuela de mis hijos”.
“Quiero que mis hijos tengan educación aquí, que sean felices, que tengan una buena vida”.
Pequeñas ambiciones, anhelos y sueños por cumplir, dejando atrás malos recuerdos y mirando siempre adelante, es la tónica que tanto la familia Khalifah, como las otras siete. La sonrisa de Thamer volvió a aparecer, y con picardía me insta a que le busque una casa cerca. “Encantado de conocerte”, finaliza en perfecto español, mientras me acompaña hasta la puerta.

April 23

Láser contra las adicciones (o la paranoia ante el periodismo denuncia)

Todo comenzó cuando, en mi desesperado intento por encontrar una alternativa fácil-rápida-y efectiva para bajar de peso, un mail absolutamente Spam me hizo “chin”. Cito textual:
“Tratamiento medico eficiente, rapido efectivo indoloro sin
efecto secundario alguno, ambulatorio”. Nada más ni nada menos que un láser contra las adicciones, tabaco, alcohol y drogras, a lo que agregaban también comidas.
¿Seré adicta a la comida? Nada se pierde con intentar. Además decía Red Médica Tabancura, por lo que rápidamente realicé una errónea relación en mi cabeza y dije: la clínica debe respaldarlo, será confiable.
Error. Lo primero que me aclaró la secre fue que se trataba de una red médica totalmente independiente y con ninguna relación con la clínica. “Mmm”, me dije. Bueno, qué tengo que hacer. Tiene que venir a una consulta, gratis, con el doctor. Él le explicará todo el procedimiento.
Y cuánto vale. El tratamiento completo son 640 mil pesos. Dos sesiones a la semana.
Como decía mi aguelita, no hay pero trámite que el q no se hace y, previo convencimiento a mi escéptico marido, partimos.
Como, por formación, acostumbro a llevar una lista de preguntas a las consultad médicas, odontológicas, tatoristas y demases, esta vez no fue la excepción y entre mis dudas estaba el lugar donde actuaría el láser, qué efectos produciría (está bien que busquemos una solución mágica, pero quiero conocer el mago y el truco) y si al aplicarlo por motivos de las comidas no podría a la vez dejar de fumar. 2x1, como dicen en el Pelayo Bobadilla.
Entramos. Lo primero que me llama la atención es la temblorosa mano del doctor. No pondrá láser con ese pulso, supuse... La cosa es que comenzamos a conversar y el viejujo me abría las pepas ante las preguntas que yo le hacía, hasta que, impresionado, me dijo: “Te manejas bien en estos términos ah...”.
Ante lo cual yo esbocé mi tímida sonrisa de me-hago-la-tonta-no-soy-tan-inteligente-como-parezco, y proseguí con mis dudas, que a estas alturas iban por el lado de cómo un láser iba a “producir” neurotransmisores, así como así, como sostenía el doc.
Cuando en eso el loco me pregunta a qué me dedico. “Soy periodista”, le dije yo, pensando que eso le explicaría por qué le hacía tantas preguntas.
Tamaña sorpresa se llevó, su cara lo decía todo. Se echó para atrás y me dijo:
-    ¿Esta es una entrevista, entonces?
-    No, jaja. Es que por mi profesión, acostumbro a tener una listita de preguntas... pa que no se me quede nada en el tintero.
-    Ya... porque yo he rechazado a periodistas de El Mercurio y de la tele. No me gusta dar entrevistas, no quiero polemizar.
-    ¿...?
-    Esto es como la píldora del día después. Hay defensores y detractores. A mí sólo me interesa hacer mi trabajo.
Cri....cri.
-    Bueno, sigamos.
-    Ya. Como te iba diciendo, el láser no actúa en el sistema nervioso.... Pero dime, tienes micrófono o no.
-    No. Le dije. Disculpe que me ría... pero no es una entrevista. No se preocupe...
El tipo siguió con dos explicaciones más, que el láser, bla bla. Y se puso de pie, salió de la habitación aduciendo una llamada. Volvió a los 5 minutos, mientras mi marido y yo nos mirábamos entre tentados de la risa y asombrados. Por qué tanto misterio, qué tanto si era una entrevista. Algo nos ocultaba, por algo tenía las cosas en tinieblas. Lo único claro es que nunca un láser suyo atravesaría a nadie de mi familia.
    A la vuelta nos terminó de explicar, nos dio el corte rapidito y dijo que los detalles administrativos los viéramos con la secretaria.
No había convenio con Fonasa ni Isapres, pero sí me podía dar muchas boletas...para que me reembolsen.


April 09

Sólo por pocas horas

Pa las que están lejos y quieren ver el homenaje de despedida que le hicimos a Patricia!
En orden, acá van:
 

 


 
April 04

Pink Floyd reunido?

Me acabo de enterar, y espero que sea verdad. Los 4 integrantes de Pink Floyd volverían a juntarse, con fines benéficos, por supuesto, para tocar en vivo.
La nota, en el siguiente link:
http://www2.elcomercio.com/noticiaEC.asp?id_noticia=182294&id_seccion=5

Lo que sería realmente bueno sería llevar la "obra" de gira mundial, en la que Latinoamérica fuera paso obñigado. Cómo sabis si tocan en el Valle de la Luna, se me ocurre, ponte tú? ...
March 19

Presentación Escuela de Fútbol Pueblo Nuevo

  
Presentación que realicé a petición de Eduardo Reinoso y la gente de la Escuela de Fútbol Pueblo Nuevo, el año 2007.


Movimiento ciudadano contra Pascua Lama

Por algún lado tenían que encontrar armas para luchar contra un secreto a voces: Pascua Lama, la situación que nadie quiere abordar públicamente.
Hoy se interpone una demanda al fisco. Dando todo el apoyo desde mi área, la difusión, reproduzco textual:
Presentan Acción Judicial para anular Decreto que permite  a Barrick Gold, financiar a Servicios del Estado para control  fronterizo y de Aduanas en proyecto Pascua Lama
Organizaciones Sociales y Ciudadanas contrarias a Proyecto Pascua Lama, presentan Demanda de Nulidad de Derecho Público contra el fisco de Chile. Esto persigue anular Decreto que permite que las empresas mineras, amparadas en el Tratado Minero entre Chile y Argentina,  financien el funcionamiento de Sistema de Aduanas y control fronterizo de los proyectos bi-nacionales como el mencionado.
La Demanda persigue anular el  Decreto Supremo 116 de Minería del 9 de enero de 2003,  firmado por el Presidente de la República Sr. Ricardo Lagos Escobar y el Ministro de Minería Subrogante Sr. Patricio Morales Aguirre.
Este decreto autoriza que con dinero de la empresa Barrick Gold, el Estado  financie las instalaciones y pague  los funcionarios del Estado, para que Barrick pueda tener su aduana propia y exclusiva y demás servicios pertinentes del Estado, lo que constituye un privilegio arbitrario otorgado a una empresa.
Convocan:
Consejo de Defensa del Valle del Huasco
Sindicato de Trabajadores de la Construcción de Vallenar,
Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales,
Comité de Defensa y Recuperación del Cobre,  
Santiago Luis Faura Cortés, Concejal comuna de Alto del Carmen, 
Enrique Gaitán Arcos, Concejal de Alto del Carmen.
Dia: Miércoles 19 de Marzo
Hora: 12:00 hrs.
Lugar: Corte de Apelaciones de Santiago, Edificio de Tribunales, Compañía 1140


MOV CIUDADANO NO PASCUA LAMA

Por las formas de vida del Valle del Huasco

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nina faundezwrote:
y que paso con el blog que taba tan bueno???... se lo comio el facebook? no po amiga...las vacaciones espero y no mucha pega!
abrazos y besos
Aug. 4
carloswrote:
Regina te invito a celebrar mi cambio de folio número
> 31, en Valparaíso. Pub el Núcleo en Cochrane 51O, Valparaíso. Habrá
> música en vivo con mi bandita  'Perro Aguayo' y otras bandas invitadas...No
> faltes.......Saludos. La actividad es el sábado 17
> de mayo desde las 23 horas. Milenko
May 12
hi buen speces
bueno en rekalidad no te cnosco asi que para que nos conoscamos mas pasa por mi espace kagur16a.spaces.live.com
ya pliss
Jan. 26

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